lunes, 28 de febrero de 2011


Soy de las que sale bailando empapada de la ducha.
De las que cuando tienen un día estresado prefiere que no le hablen.
De las que se siente mejor estando sola.
De las que cantan aunque desafinen.
De las que lloran con las películas, o con las series, o con los libros, o cuando están cansadas.
De las que se emocionan cuando bailan en las fiestas.
De las que dice lo que siente.

De las vagas.
De las soñadoras.
De las realistas.
De las cabezotas.
De las impredecibles.
De las que les entra la risa tonta.
De las que les encanta quedarse hablando toda la noche.
De las que cuando sonríen, emboban.
De las que ven la vida blanca o negra.
De las que se empeñan en depender de alguien.
De las que o quieren o odian.
De las que lloran cuando el mundo se las viene encima.
Por eso hoy he decidido vivir. Vivir sin miedo, ser tal y como soy y a quien no le guste que no mire. Si tengo que olvidar, olvidaré. Si tengo que ser feliz, lo seré. Si tengo que joderme, lo haré. Haré lo irracional y lo racional. Lo imposible y lo posible. Lo absurdo y lo correcto. Lo bueno y lo malo. Lo gracioso y lo triste. Lo esperado y lo inesperado. Cometeré errores. Haré locuras. Me enfadaré con el mundo. Corregiré mis errores. Escribiré con lápiz y borraré con típex. Consiguiré mis sueños. Mentíré a diario. Beberé. Fumaré y haré de todo lo que se te pueda ocurrir. Pero ante todo seré feliz y eso sí, por nada del mundo me arrepentiré de haberme arriesgado de lo que alguna vez consiguió hacerme feliz.